Pico: Catastro usará dron y vecinos amenazan con derribarlo a tiros
Una insólita polémica desató la noticia del uso de un dron de Catastro para detectar construcciones clandestinas, entre otros usos que hacen a la labor del área en la Municipalidad local. En redes sociales, muchos vecinos se manifestaron en contra de la medida y algunos de ellos amenazaron con derribar el aparato a tiros. Desde el municipio consideraron que hay gente que se “asusta” por desconocer el tema, por lo que uno de los funcionarios detalló el procedimiento.
Llamativamente la labor encaminada a través de un convenio gratuito para el municipio- y que a través de un dron de Catastro de Provincia permitirá contar con un detalle exacto del mapa de la ciudad, desató en las últimas horas un profundo rechazo de muchos vecinos, quizás “asustados” como señalaron desde la Municipalidad, o tal vez también la furia de otros propietarios que pretenden continuar con sus construcciones en la clandestinidad.
El director municipal de Obras Particulares, Javier Careggio, en diálogo con TVCO remarcó en primer término que “para nosotros es una herramienta de trabajo con tecnología de punta, que nos sirve para el trabajo nuestro de cada día”. Y consideró luego que “se genera una controversia porque esto no se conoce y lo primero que hace la gente es asustarse”.
El funcionario recordó en tal sentido que “en el año 1980 se hizo un relevamiento con un avión que iba sacando fotos y no creo que en ese momento ningún vecino le quisiera pegar un tiro al avión, como escuché ahora que algunos quieren pegarle un tiro al dron”. Y aclaró sobre el uso del dron que “vuela a 450 metros, es imperceptible. Aparte, la gente de Catastro tiene una política de privacidad, o sea, detecta las construcciones, nada más”.
Para fundamentar la necesidad del relevamiento, Careggio recordó además que “hubo otro relevamiento aéreo en el año 2000, por eso hay que ver cómo ha crecido la ciudad entre el año 1980 y 2000, y del 2000 al 2018. La ciudad creció exponencialmente, entonces todo esto nos sirve para planificar las acciones que nosotros tenemos que hacer”.
Explicó luego que “lo que hace el dron es tomar una fotografía de cada manzana y tiene un software con el que te hace una fotografía de toda la ciudad. Mediante un programa que es gratuito, nosotros podemos hacer mediciones desde la parte aérea para poder hacer un control de las superficies que están declaradas. Aclaro que todas las superficies que están construidas se tienen que declarar”.
Y amplió en dicho sentido: “Cuando uno hace una obra nueva o una ampliación, cuando termina es obligación del propietario venir a declarar el final de obra, que se hace con una planilla. Nosotros, cuando empezamos esta gestión, detectamos que había tantísimas construcciones viejas que no tenían el final de obra. Cuando ese vecino tiene que hacer algún trámite, como puede ser un bien de familia o alguna sucesión, se encuentra con el informe de Catastro que le dice que debe declarar mejoras y es porque no cumplimentó con ese paso”.
“Una vez que se presenta el final de obra, eso se eleva a la Dirección de Catastro y le viene el impuesto inmobiliario actualizado, caso contrario le van a cobrar un retroactivo”, detalló.
Tal como adelantó ayer El Diario, Careggio ratificó que “esto redunda también en la coparticipación”. Y explicó: “Cuando nos quejamos que no tenemos plata para obras, también es porque uno de los ítems se demuestra cómo crece la ciudad y eso se demuestra por la cantidad de metros cuadrados que se realizan”.
Y concluyó sobre el uso del dron: “A su vez, nos da un pantallazo de cómo va creciendo la ciudad, cómo se va densificando, entonces a nosotros nos hace revisar el Plan Urbano y con eso vamos previendo nuevas acciones”
El Diario



