Por la falta de piso vuelven las «viejas» cosechadoras
La localidad de Alta Italia muestra en sus calles el deterioro que produce el agua que no termina de correr siguiendo el curso. El ámbito rural también tiene imágenes que se repiten con grandes extensiones inundadas, animales dentro del agua y con escaso pasto disponible en algunos lotes.
Esta corresponsalía recorrió la zona sur donde provincia y municipio construyen un extenso alteo en el llamado ‘camino de Chumingo’ para permitir el paso de los productores, y colocan alcantarillas para el escurrimiento del agua.
En la zona se cosecha lo que se puede, por la situación irregular del terreno. Por ese motivo tomaron protagonismo las viejas cosechadoras que son mucho más livianas que las modernas, el kilaje de las mismas es menor y utilizan ruedas duales que permiten marchar y levantar el grano de la cosecha gruesa en condiciones críticas. En coincidencia con la recorrida se pudo observar el paso de un equipo de esas características, trasladándose de un campo a otro por un camino vecinal.
Las máquinas pertenecen a Mario y Jorge Cossio, hijo y padre productores y contratistas rurales del medio que comentaron la experiencia. “Estamos tratando de levantar lo que se puede, el terreno está muy complicado, lo hacemos con esta máquina chica porque son más livianas, las nuevas son pesadas y el terreno al estar muy blando se entierran, estas con ruedas duales pasan. Los caminos están difíciles pero de a poco se van acomodando, vemos que los están reparando y podemos pasar”, señalaron.
Jorge aportó que “tenemos campo al norte del pueblo y hace varios años ya había visto la inundación pero no como esta. La zona afectada es más grande porque llovió más, en el año 1998 se tardó un año y medio de recomponerse la tierra para producir después de esa inundación, ahora me parece que vamos en el mimo sentido con un zona más amplia”, dijo.
En cuanto a la próxima siembra señaló que “no se ha podido sembrar bien para la fina, solo pudo hacerlo aquel que tiene el campo en una zona más alta. En definitiva, para la fina la perspectiva no es buena, además hay mucha hacienda dentro del agua y la sanidad en esas condiciones no es buena, y para colmo de males el pasto en algunos casos comienza a escasear, hay mucho problema por ello”.
Por último coincidieron que como contratistas llevan adelante la actividad “desde hace cerca de nueve años y como tenemos un campo chico anexamos esta actividad”, en cuanto al rinde de la soja que se cosecha en esas condiciones Mario dice, “es según el terreno pero anda en cercano a los 2.000 kilos de soja por hectárea”.
La Reforma
